Si le pregunta a cualquier director de TI sobre la IA, probablemente le dirá que es ideal para realizar tareas repetitivas y de bajo nivel. Desde el soporte informático y las alertas operativas hasta el desarrollo de software, los sistemas de IA generativa y basada en agentes están automatizando tareas para que los profesionales puedan centrarse en funciones de mayor valor.
Ankur Anand, CIO del proveedor de soluciones tecnológicas y de talento Nash Squared, explica que “la tecnología está en constante evolución y la automatización lleva mucho tiempo entre nosotros”, y añade: “Sin embargo, la IA ha supuesto un cambio sin precedentes en el ritmo de la transformación”.
Es tal la velocidad de la transformación empresarial que, según Gartner, se prevé que el gasto mundial en IA alcance un total de casi 1,5 billones de dólares a finales de año, y que supere los 2 billones de dólares el año que viene. Si bien todos los sectores están sintiendo el impacto de la IA, el Global AI Jobs Barometer 2025 de PwC concluye que el sector de las tecnologías de la información lidera la adopción de la IA y también que necesitará menos trabajadores a medida que las tecnologías emergentes agilicen las operaciones.
Las pruebas sugieren que esta reestructuración ya está en marcha. Investigadores de la Universidad de Stanford revelan en un artículo sobre los efectos de la IA que los puestos de ingeniería de software de nivel inicial para trabajadores de entre 22 y 25 años han disminuido casi un 20% desde su pico en 2022. Como ejemplo, el Banco de la Reserva Federal de Nueva York informa de que las tasas de desempleo de los titulados en ingeniería informática y ciencias de la computación son del 7,5% y el 6,7%, respectivamente.
Los investigadores de PwC sugieren en su informe que esta reestructuración enmascara una transformación más profunda en el sector de las tecnologías de la información. Y es que, las empresas están dejando de lado los puestos generalistas para decantarse por talentos altamente especializados y con conocimientos de IA. Como resultado, las plantillas son más especializadas, más reducidas en proporción, pero fundamentales para la economía digital.
Lo que puede parece una gran noticia para los especialistas más demandados que poseen las habilidades adecuadas a la hora de ayudar a las empresas a explotar la IA contrasta con cómo los profesionales de TI han ido perfeccionando poco a poco sus habilidades en puestos de nivel inicial. Por lo tanto: si se automatiza un número cada vez mayor de tareas, ¿corremos el riesgo de frenar el avance profesional del talento digital?
Orla Daly, directora de informática de la empresa especializada en tecnología Skillsoft, reconoce la magnitud del dilema. Y lo explica así: “Mi primera reacción es que probablemente ya no se trate de una escalera profesional, sino más bien de una red de cuerdas entrelazadas”, para añadir: “Por lo que he hablado con mis compañeros, diría que en el futuro veremos jerarquías más planas”.
Ahora, lo prioritario es que los directores de informática se aseguren de que la introducción de la automatización no se convierta en un quebradero de cabeza para la gestión informática del mañana. Es preciso reconocer el impacto potencial de la IA en las funciones laborales, desarrollar las habilidades de alto nivel que se requerirán en el futuro y crear una estrategia de desarrollo profesional para su personal.
Comprender el impacto de la IA en las funciones laborales
Fausto Fleites, vicepresidente de inteligencia de datos de Scotts Miracle-Gro, afirma que uno de los temas más candentes de la actualidad es mantener una escalera profesional. Mientras algunos creen que las herramientas de IA, como la codificación vibratoria , suenan como una sentencia de muerte para las funciones tradicionales, él apuesta por la necesidad de situar en su contexto los cambios habilitados por la IA.
“Vibe Coding es extremadamente útil Ankur Anand, CIO del proveedor de soluciones tecnológicas y de talento Nash Squared —apunta—. Al igual que en la ingeniería de software tradicional, creo que la IA está madurando en el ámbito de la ciencia de datos. A la hora de analizar conjuntos de datos, mi equipo realiza muchas consultas SQL que, en ocasiones, son repetitivas. En lugar de eso, se le puede decir a la IA: “Haz esto por mí”. En estos casos, te hace más productivo”.
Pero no todo son buenas noticias. Fleites reconoce que la IA empresarial está en sus inicios. Uno de los mayores problemas que suelen citar los expertos es el riesgo de alucinaciones. Delegar el trabajo a las tecnologías emergentes puede ayudar a reducir la presión sobre los profesionales de TI. El peligro es esperar que la IA funcione de forma aislada.
Anand considera que “si no tiene experiencia en programación, no sabe que un modelo está alucinando, por lo que no sabrá cómo corregirlo. Por eso afirma que “tenemos que ver cómo evoluciona la IA. Es posible que llegue a una fase en la que podamos confiar plenamente en ella, pero ahora mismo no estamos cerca de eso. Y, mientras tanto, creo que seguiremos necesitando programadores con experiencia”.
Por lo tanto, si bien es probable que la IA cambie la naturaleza del trabajo, lo que no pueden permitirse las empresas es dar por hecho que el fin de los profesionales de TI está cerca. A medida que se automatizan más tareas en el lugar de trabajo, los líderes digitales deben mantener cerca de ellos a personas con talento para supervisar los sistemas. Fleites afirma que las organizaciones deben plantearse cómo capacitar a un grupo de profesionales de nivel inferior para que se conviertan en gestores de agentes.
En su opinión, “si miramos el futuro del trabajo, con copilotos habilitados por IA realizando las tareas repetitivas, se pondrá de relieve la necesidad de un pensamiento más crítico y una mayor inteligencia emocional”. En consecuencia, “los profesionales de TI tendrán que aprender a programar de manera que no necesiten aprender las cosas habituales que hace la IA, y centrarse en cambio en las cualidades orientadas al negocio”..
Desarrollo de habilidades de alto nivel
Kenny Scott, consultor de gobernanza de datos en la empresa especializada en energía EDF Power Solutions, es de los que también cree que la importancia de las habilidades sociales crecerá en detrimento de las capacidades más tradicionales. Sugiere que la función del analista de calidad de datos podría disminuir a medida que los agentes se vuelvan más eficaces una vez formados en KPI. Su mensaje es claro: conforme la IA se afianza los expertos humanos con talento seguirán siendo importantes, pero de diferentes maneras.
Y lo explica así: “Si bien la parte puramente técnica de las TI se reducirá, nunca desaparecerá”. De ahí que “la clave del éxito ahora es formarse en el uso de la IA y los agentes para obtener resultados, ya que las empresas siguen necesitando a alguien que lo coordine todo, sólo que ahora necesitarán una persona en lugar de diez”.
Daly, de Skillsoft, es reacia a proclamar la desaparición de los desarrolladores. A su juicio, seguirá existiendo la necesidad de profesionales de TI con talento, si bien lo que cambiarán son los elementos clave de sus funciones. Por ejemplo, sugiere que los profesionales de TI dedicarán más tiempo a comprobar que el código escrito por la IA es adecuado para su propósito.
En términos más generales, considera que es difícil afirmar con certeza qué funciones perderán importancia y cuáles cobrarán protagonismo. Por eso aconseja a los profesionales de TI analizar el mercado y buscar las tendencias emergentes, especialmente dentro de su propia empresa.
Y afirma: “Simplemente no sabemos lo que nos deparará el futuro, así que intentemos aprender cosas diferentes”, lo que pasa por “desglosar todo en habilidades. Comprender las habilidades básicas nos ayudará a combinar las capacidades de diferentes maneras, en función de las necesidades de la organización en un momento dado”.
También es importante reconocer el impacto de la IA más allá de la profesión tradicional de TI. Sacha Vaughan, directora de la cadena de suministro del fabricante de artículos para el hogar Joseph Joseph, se centra en crear un enfoque basado en datos para el cumplimiento de los productos. Su organización explora de qué manera tecnologías emergentes como la IA podrían formar parte de este enfoque. Al igual que otros líderes empresariales, se refiere a la importancia de las habilidades empresariales en una era de mayor automatización.
“La escala profesional se mantendrá, pero las habilidades serán diferentes porque estaremos orientando y dirigiendo la IA”, afirma, para apostillar: “Las habilidades que enseñamos para los puestos de nivel inicial tendrán que cambiar para tener en cuenta cuestiones como de qué manera entrenar mi modelo de lenguaje para responder eficazmente a las preguntas de los clientes, de modo que la IA sea auténtica para la voz de nuestra marca”.
Creación de una estrategia de desarrollo profesional
Gro Kamfjord, directora de datos del fabricante de pinturas Jotun, es otra ejecutiva que destaca la importancia del talento de nueva generación. Los jóvenes que se incorporan a su organización atesoran experiencias que antes podrían haber parecido imposibles de desarrollar en esas edades, como un amplio conocimiento de Python y la IA, por lo que las empresas deben crear una estrategia de desarrollo profesional que aproveche esta capacidad.
De ahí que reconozca que “si inviertes en los nuevos empleados y les dejas probar cosas, pueden ascender rápidamente”, y añade: “No creo en hacer un trabajo aburrido y repetitivo durante un par de años antes de que se te permita asumir responsabilidades. Por eso aconsejo incorporar a las personas, esperar que asuman responsabilidades y desafiarlas a contribuir en una etapa temprana de sus carreras».
Ese es un enfoque que coincide con el de Anand, de Nash Squared. Afirma que ahora es más importante que nunca que los líderes digitales sean facilitadores de la carrera profesional de sus equipos. Las empresas siguen necesitando talento informático de nivel básico, pero el enfoque de su trabajo pasará de realizar ellos mismos las tareas más pesadas a supervisar y auditar los resultados de la IA.
Eso le lleva a decir que “para convertirse en gestor de agentes hay que cambiar de mentalidad y de habilidades”. Pues tiene claro que “los miembros junior del equipo necesitan una mentalidad crítica para revisar los resultados y ver dónde se puede mejorar la calidad. Por ejemplo, cómo reducir los falsos positivos en las alertas cibernéticas generadas por la IA”. Añade que la formación y el desarrollo también desempeñarán un papel crucial, por lo que los directores de informática deben asegurarse de que los miembros senior del equipo orienten a los junior para guiarlos en las habilidades que necesitarán, como el pensamiento crítico, la inteligencia emocional y la comunicación. « En su opinión, “a medida que las divisiones entre actividades se difuminan gracias a la IA, estas habilidades son cada vez más importantes y ayudarán a las personas a ascender en la escala profesional de TI”.
Para Fleites, la cuestión más importante será cómo los líderes digitales identifican el talento que destaca en este nuevo entorno de trabajo. Lo que será difícil es identificar a los gestores de IA eficaces, ya que la mayoría de las empresas sólo tienen semanas de experiencia en casos de uso de agentes, en lugar de años. Fleites afirma que la mejor estrategia es combinar las capacidades de IA externas e internas.
Y afirma: “Tengo líderes clave que son extremadamente técnicos. Tienen experiencia en aprendizaje automático, IA e IA basada en agentes, pero no contamos con un equipo grande, por lo que ampliamos la capacidad con colaboradores. De esa manera, podemos conseguir personas cualificadas en agentes cuando lo necesitamos. Pero los conocimientos sobre arquitectura, relaciones comerciales y hacia dónde dirigirnos con la IA se quedan dentro de la empresa, lo cual es fundamental para saber qué se está haciendo y hacerlo bien”.